El Cos Mes Bonic Que S’haurà Trobat Mai

El actor, que es el único intérprete de la obra, se pone en la piel de hasta siete individuos distintas de un pequeño pueblo para descifrar la muerte de un joven de diecisiete años. Josep Maria Miró i Coromina ha construido una obra coral para un solo intérprete que se nutre de distintas perspectivas que interpelan y conmueven al lector. Una obra que, además de tratar una temática de acuciante actualidad, se sustenta en una composición prismática original y de un colosal riesgo estético», ha señalado el fallo.

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Esta web emplea Google plus Analytics para catalogar información anónima como el número de visitantes del lugar, o las páginas más populares. Pere Arquillué protagoniza este monólogo a siete voces sobre un pequeño pueblo, sus pobladores y sus misterios. Tan solo un foco ha preparado el director, no hay solamente que asista a ofrecer forma a la horrible historia de un asesinato en la Catalunya rural. Las reacciones forman una polifonía de testimonios, efecto Rashomon desde las revelaciones del propio cadáver, de su madre y otros pobladores del pueblo. No hay nada novedoso en lo que nos explica, \’Twin Peaks\’ sobre paisaje popular, la crueldad metafísica de Faulkner aplicada al sacrificio ritual de un precioso efebo, un Tadzio nada inocente.

Ficha Técnica De El Cos Mes Bonic Que S Haura Trobat Mai En Aquest Lloc

“Sin duda, entre las proyectos mucho más perfectas que he visto este año”, Martí Figueras, Núvol. Arquillué nos hace ver una muerte radiante que desemboca en un caleidoscopio de espéculos y colores con un aire a Ray Bradbury. Ahí llega corriendo Albert, el chaval de bañador rojo con tiras blancas, asimismo conocido como “el chaval de Perro Ramis”.

“El cos més bonic que s’haurà trobat mai en aquest lloc es un genuino jalón teatral y, sin ningún género de dudas, uno de los estrenos mucho más relevantes de esta temporada”, Xavi Pardo, Rac1. Para el cierre de la edición de su 30 aniversario el festival Temporada Alta había guardado un as en la manga. Desde su publicación, se viene hablando la audacia del nuevo texto de Josep Maria Miró, un compendio de siete voces o individuos pensados para un único intérprete. Un regalo y una declaración de amor al oficio actoral según expresiones del autor, que en la carne de Pere Arquillué, minuciosamente dirigido por Xavier Albertí, se convierte en un acontecimiento teatral. La palabra se vuelve carne merced al trabajo formidablemente preciso de Pere Arquillué, quien apenas necesitas un ademán, una flexión de voz, unos pasos, y salta de un personaje a otro cual demiurgo.

La dramaturgia de Miró deja esta vez la ciudad pero no el retrato de comunidades que se muestran asfixiantes y inquietantes, aparentemente conminadas por lo foráneo, sacudidas en su fuero interior por los instintos que desata el deseo. No hay solamente subversivo que la belleza, nos recuerda entre los personajes, y por eso hay que extirparla, para que todo pueda seguir igual. Como en los monólogos de Antonio Tarantino, repiquetean ecos de mística que Albertí ha amado leer en clave barroca. De a poco se ilumina un telón que parece pintado por Caravaggio, como en su pintura el cuerpo y su misterio son la pregunta y la contestación. Guarda mi nombre, correo y web en mi navegador para la próxima vez que publique un comentario. Hemos recopilado ciertos de estos comentarios, que puedes leer en este Moments de nuestra cuenta de Twitter.

Información

El cuerpo de un joven de diecisiete años, aparece muerto, vestido únicamente con un bañador colorado y unas bambas de deporte en la mitad de un campo de forraje. Vamos a conocer algunos de sus pobladores, los misterios que se ocultan y, sobretodo, la figura su padre, Ramis, que murió hace una década y pasa una parte crucial en este Rashomon. El cuerpo de un joven de 17 años aparece muerto, vestido únicamente con un bañador colorado y unas zapatillas, en la mitad de un campo de forraje. El hallazgo del cadáver inicia este monólogo, donde por medio de múltiples voces, como un ritual de exorcismo, nos adentraremos en el muy, muy bello paisaje rural de un pequeño pueblo en el que, supuestamente, nunca pasa nada. Vamos a conocer a algunos de sus habitantes, los misterios que se esconden y, más que nada, la figura del padre del chico, que murió hace una década y que se transforma en una pieza vital de este Rashomon.

Merece la pena caer en las primeras filas para probar cada matiz gestual por el que se abisma el argumento. Un ritual teatral de primera intensidad que solo muy al final recibe novedosas capas como la música, que cuando llega compromete el sosiego alcanzado e incluso la audición. Ojalá ‘El cos més bonic…’ halle próximamente la sala obtenida y cercana que precisa para su –merecidamente exitosa—temporada en Barcelona.

El cos més bonic que s’haurà trobat mai en aquest lloc cerró temporada en el Teatre Romea el pasado domingo entre encomios tanto del público como de la crítica. La obra, dirigida por Xavier Albertí y escrita por Josep Maria Miró, se estrenó en el último mes del año del año pasado en Temporada Alta. Con este monólogo Josep Maria Miró se transformó en 2020 en el primer creador que ganaba en tres oportunidades el prestigioso premio Born. Una sola voz —la de Pere Arquillué— para comunicar con el público los misterios de un pequeño pueblo donde, supuestamente, nunca pasa nada. Esta función, apuntada por Xavier Albertí, también es uno de estos proyectos donde Arquillué busca desafíos artísticos personales, como el Primer amor de Beckett, que también se vio en 2013 en el festival. A lo largo de las tres semanas de funciones, que empezaron el 25 de mayo, el público ha alabado más que nada la actuación de Pere Arquillué.

(edición En Catalán)

Las críticas de los clientes, incluyendo las votaciones del producto, asisten a otros clientes del servicio a obtener mucho más información sobre el producto y a decidir si es el adecuado para ellos. Pere Arquillué firma uno de sus mejores trabajos interpretando el nuevo artículo de Josep Maria Miró dirigido por Xavier Albertí en el cierre del festival Temporada Alta. Los espectadores y la prensa han destacado también el artículo de Miró, que ya ganó el XLV Premio Born el año 2020 convirtiendo así al autor en el único artista en llevarse el premio tres veces.