‘las Bodas De Fígaro’ De

Abunda la ópera en duetos, tercetos y concertantes que agilizan la trama, favoreciendo un estilo prácticamente “de conversación”. Se festeja la boda entre Fígaro y Susanna y entre Don Bartolo y Marcelina, y durante el baile, Susana pasa al conde de Almaviva la nota que escribió dictada por la Condesa, fijando una cita para esa noche y en el momento en que el conde está abriendo la carta se pincha con el alfiler. Posteriormente le dice a Barbarina que le devuelva el alfiler a la bella Susanna pero el jardinero pega a Barbarina y entonces ella pierde el alfiler. La aguja con la que está prendida la carta, ha de ser devuelta, en señal de conformidad. El plan es que esa noche no se halle con Susanna o con Cherubino, sino que se encuentre con la Condesa, así que esta intercambia su ropa con Susanna. En España no se cantó en italiano hasta 1916, cuando se estrena en el Enorme Teatro del Liceo de Barcelona.

Es la primera pieza maestra mozartiana en el campo de la ópera bufa en lengua italiana, tres años tras El rapto en el serrallo (A. Poggi). El conde piensa sobre la situación confundido por los acontecimientos precedentes («Che imbarazzo è mai questo»). Incitada por la condesa, Susanna entra en escena y acuerda ver al conde después esa noche, si bien en realidad es exactamente la misma condesa la que tiene planeado encontrarse con el conde disfrazada de Susana.

Con Las bodas de Fígaro, Mozart superó extensamente las convenciones del género bufo. En la obra, Fígaro y Susana preparan su boda, pero su señor, el conde de Almaviva, no está presto a renunciar al clásico derecho de pernada. El conde se ha encaprichado de Susana, camarera de la condesa; la condesa está dolida y decepcionada por las escapadas del incorregible marido. Nacido en Oviedo, su experiencia escénica comprende desde la zarzuela barroca hasta la ópera contemporánea, que ha dirigido en varios de los más prestigiosos teatros y festivales, tanto españoles como extranjeros. Si alguna sinopsis cuenta demasiados datos del argumento, si ves algún fallo que desees corregir o para completar datos de la ficha o añadir datas de estreno en tu país- puedes mandarnos un mensaje interno en la página.

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José Van Dam, para bastantes de los mejores barítonos bajos de la historia del canto, representa el papel de Fígaro de forma excepcional, transmitiendo perfectamente la audacia, inteligencia y también ironía del personaje. Remarcablemente polifacético, José Van Dam nos legó aparte de sus trabajos operísticos un buen número de grabaciones de lieder y melodías francesas, fabulosamente acompañado por el gran pianista Maciej Pikulski. Cherubino es un adolescente pariente del conde que nada tiene de intrascendente en el hilo argumental.

De hecho, podría decirse que su personaje, para bastantes uno de los más emblemáticos y entrañables de toda la literatura operística, es el que provoca que brote la fantasía y la magia en lo que podría ser una tradicional historia de celos y embrollos cariñosos. Exactamente el mismo Mozart dirigió las dos primeras actuaciones, sentado delante del clavicémbalo como era costumbre entonces. Desde la tercera representación la dirección correspondió a Joseph Weigl,​ alumno de Antonio Salieri. El conde de Orsini-Rosenberg, directivo del teatro de la corte imperial de Viena. Todo se arregla, naturalmente, y la ópera acaba con abundantes matrimonios y reconciliaciones.

Discografía[editar]

El Teatro Real la estrenó por primera vez el 12 de febrero de 1903 y tras una extendida historia de representaciones llega con la producción creada por el directivo Claus Guth para el Festival de Salzburgo en 2006, con Ivor Bolton como director musical, que del 22 de abril al 12 de mayo va a ofrecer 13 funcionalidades. Ella misma es la que le abre los ojos a su prometido (Fígaro) sobre la actitud del conde. Su papel en la ópera está muy relacionado a los concertantes hasta la llegada de su primera y única aria en el cuarto acto, cuando hace opinar a Fígaro a través de un canto introvertido que está aguardando al conde para tener un encuentro amoroso (“Deh vieni, non demorar”). El día de las insesateces o El casamiento de Fígaro (La Folle Journée, ou le Mariage de Figaro) es una comedia en cinco actos de Beaumarchais escrita en 1778 cuya primera representación tuvo lugar en 1784 tras múltiples años de censura.

Considerada la mucho más perfecta de las óperas de Mozart, “Las bodas de Fígaro” está ambientada en la Sevilla del siglo XVIII y relata los amores y desenamores de los Condes de Almaviva y sus sirvientes, Fígaro, Susanna y Cherubino. La infidelidad, los celos, un contrato pendiente, distintos malentendidos, embrollos y cambios de identidad, marcan el razonamiento vibrante de esta magistral comedia. La ópera “buffa” fue el cosmos de ficción en el que una mujer de clase popular baja podía someter con astucia a un hombre de un estrato superior. En una temporada en la que el estatus popular condicionaba las libertades amatorias, Mozart ofrece un vibrante alegato a favor del derecho a querer compartido por hombres y mujeres, un canto al amor y la independencia que el excelente músico llevaría aún más lejos en “Don Giovanni” y, especialmente, en “Così seguidor tutte”. Interesante que este título se esté ofertando asimismo en el Liceo y que en ambos casos no haya enormes nombres en sus repartos.

Figaro es el barítono napolitano Vito Priante, que piensa que su personaje es “menos complejo y más básico, muy sincero y verdadero, justo lo contrario del Conde, que se acepta tal y como es, pero que está como distraído y metido en su planeta”. Matabosch asegura que, “esta es una obra sobre la imposibilidad de supervisar los sentimientos por el hecho de que todos y cada uno de los personajes están enamorados o atraídos por otros y ese tema hoy en día es considerablemente más de hoy que la bomba de relojería sobre los privilegios de la aristocracia que en su instante resultó tan fascinante a los que escucharon el texto de Beaumarchais. Creo que lectura que hacen Mozart y Da Ponte no está, bajo mi punto de vista, poniendo el acento en lo innovador, sino más bien en esto otro y eso es lo que la hace el día de hoy tan contemporánea”, concluye.

Ambientada en Sevilla en el Siglo XVIII, narra de forma muy divertida los amores y desamores de sus personajes principales, envueltos en engaños y embrollos que culminan con un final feliz para todos ellos. A. Mozart y libreto de Da Ponte, inspirada en la trilogía de Pierre Beaumarchais Las bodas de Fígaro. Ópera en cuatro actos, fue compuesta entre 1785 y 1786 y estrenada el 1 de mayo de 1786 en Viena, bajo la dirección del pro­pio Mozart.

El Mozart-Da Ponte catalán no sale realmente bien parado y nuestro Minkowski ha de salir a defenderse en los medios. El Real tenía anunciada la producción de Lotte De Beer estrenada en Aix-on-Provence el año pasado. Algo ha debido de ocurrir a fin de que veamos la peor producción de este título que se ha brindado en el Festival de Salzburgo en los últimos 50 años y para colmo datando de 2006. Lo afirma quien estuvo en 1972 en las formidables de Karajan y Ponnelle, la Filarmónica de Viena y un reparto espectacular, que incluía a Berganza como Cherubino. El festival no pudo llegar a menos para festejar los 250 años del nacimiento de su enorme compositor que con el trabajo de Guth. Uno no sabe si está frente Mozart o Buero Vallejo, lo anoto por «Historia de una escalera», en tanto que toda la acción se desarrolla sobre o bajo una enorme escalera que a veces hasta se duplica.

La Condesa, la enorme despechada de la historia, expresa su estado sensible en el aria «Porgi amor» y Cherubino quien representa el amor ingenuo y puro con una de las arias másmemorables de la historia de la ópera, Voi che sapete se transforma en un auténtico contrincante del Conde de Almaviva. Por su parte, el director austriaco Nikolaus Harnoncourt despliega toda una lección de historicismo, cuidando cada articulación, el cómputo y cada minúsculo aspecto instrumental en esta versión. Indudablemente, su agotador afán por trabajar con instrumentos originales y su rigor estilístico le han convertido en todo un rey Midas de la dirección musical, transformando en oro todo aquello en lo que decide adentrarse. Destaca por la creación de los personajes, caracterizados con gran riqueza de matices. “A los habituales personajes de cartón piedra, el poder de su música logra dar emociones reales, que conmueven el corazón pese a lo ridículo de sus acciones” . “A la multiplicidad de caracteres y de infinitos estados de ánimo (sensualidad, erotismo, abandono, melancolía, melancolia, arrepentimiento) corresponde la ligera y caleidoscópica escritura musical, asimismo ella extraordinaria síntesis de elementos múltiples y variados” (A. Poggi).

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Da Ponte tuvo la astucia de suprimir los pasajes más controvertidos de la obra original, lo que se tradujo en el beneplácito de José II para su representación en Viena. Las bodas de Fígaro se estrenó en 1786 y en ella participaron los mejores vocalistas italianos, logrando una gran popularidad desde su presentación en Praga. El propio Mozart se encargó de asistir a los ensayos de exactamente los mismos, obsesionado con que cada artista comprendiera la psicología de su rol hasta las últimas secuelas.

El estreno en París en el mes de abril de 1784 de “La folle journée, ou le mariage de Figaro”, pieza teatral de Pierre-Augustin Caron de Beaumarchais, continuación de “El barbero de Sevilla”, provocó tal escándalo que terminó con los huesos de su autor a la cárcel. La pieza cayó como una bomba al denunciar los abusos de poder de un conde que actuaba como contrincante amoroso de su propio sirviente y perdía. Aun de esta forma, la obra se popularizó velozmente y Mozart, que había quedado fascinado al leerla, halló la historia que procuraba para su nueva ópera “buffa” cuyo libreto fue efectuado por su amigo Lorenzo da Ponte. Dice el veterano y brillante directivo de escena Emilio Sagi que en sus Bodas de Fígaro, Sevilla no es un mero adornado de trasfondo sino actúa como “un personaje mucho más”.

Las bodas de FígaroObertura de Las bodas de FígaroLas bodas de FígaroObertura de Las bodas de Fígaro, interpretada por Edison Concert Choir Las bodas de Fígaro — n.º 11 Cavatina «Porgi, Amor»Interpretada por Skidmore College Orchestra. Nació en Bilbao el 15 de marzo de 1916 y murió en Madrid el 29 de junio de 1979. Entre el 14 de diciembre y el 28 de julio el Teatro Real va a ofrecer, en coproducción con SO-LA-NA, 27 espectáculos de… Una puesta en escena costumbrista con la Orquesta Camerata Lírica con Virgil Popa a la batuta.